Roma-Empoli. 30.000 espectadores. El Olímpico semivacio. Unicamente la Grada Sur enarbola banderas, cánticos y las tan temidas bengalas. Salen los jugadores. Rugen los tifosi. El humo hace su aparición. Uno a uno, el maestro de ceremonias, el speaker, nombra a los once gladiadores giallorossi que harán las delicias del respetable.
Y [...]